En el caminar de la vida nos vamos dando cuenta que sin importar tu grado
escolar, profesión, edad o lugar en donde vivas, se va obteniendo permisos de
decir ciertas cosas y otras no, es donde entra nuestra madurez y ser sensatos
al momento de expresar alguna opinión. Hoy hablaremos de la INTOLERANCIA. ¿Y tú
qué es lo que no toleras?
La intolerancia es un tema muy delicado, todos tenemos intolerancia a algo:
regularmente les decimos PICKY a las
personas que son poco tolerantes o mus “quisquillosos” como dice mi abuelita.
Muchas veces este tipo de actitudes es muy válido, ya que defendemos nuestro
punto de vista, nuestras creencias y nuestra manera de comportarnos en la vida,
desde luego sin llegar a hacerle daño a una tercera persona.
La intolerancia, son expresiones que controlan el poder moderno en la vida
de cada uno de nosotros, es la auto vigilancia de ideas, sentimientos y
pensamientos que abrazamos en la sociedad en donde estamos insertos.
¿Tienes idea a qué eres intolerante? A mí se me ocurren algunas cosas:
1. A las personas que no tienen
religión, a los que no creen en Dios, o a los que tienen una religión diferente
a la tuya.
2. A las personas con enfermedades
mentales
3. A aquellos que piensan distinto a ti
políticamente
4. A los que pertenecen a otra clase
socio-económica
5. A los extranjeros, a otras razas,
gente con piel diferente a la tuya
6. A los que tienen una preferencia
sexual distinta
7. A las personas con tatuajes
8. A los discapacitados
9. A las diferentes tribus
urbanas: emos, hipsters, frikis, mirey,
metaleros, rockeros, buchis, etc.
10. A aquellos que te parecen más inteligentes que tú
11. A deportistas o anti-deportistas
12. A los más cercanos, tu familia, hijos, amigos, porque
no son como tu quisieras
13. A tu pareja, por no darte y tratarte como tu quieres
14. A la farándula, artistas, gente pública
15. A la gente apática, floja, desordenados, sucios, sin
metas
16. A los divorciados, casados o solteros
17. A todos los que son diferentes a ti y que ven el
mundo de otra forma.
La lista es infinita. Hagamos nuestra lista personal. Quizá el
ejercicio nos ayude a hacer conciencia, a reflexionar y a re-humanizar las
partes de nosotros que se han endurecido por estar tan enamorados de nuestras
certezas. Aquel que siempre cree tener la razón, tiene una estructura
narcisista de la personalidad y se convierte en un fanático.
“Recordemos que la tolerancia, detiene la
violencia y todo depende del color del cristal
con que se mira”
