Ya pasando los 45 añitos…. me siento una mujer afortunada, ya que he vivido los últimos años en medio de un México de miedo, matanzas de gente inocente, fiestas de bicentenario sin sentido, llena de puentes y descansos innecesarios, y llega mi cumpleaños.
En medio de tanto calor siempre me toca festejar mi cumple (Agosto), soy de las personas que no le da mucha importancia a una fiesta, pero si a dar gracias a Dios por permitirme cumplir un año más de vida. Si me felicitan que bueno y si se les olvida, “No problem”, me encanta que alguien inesperado me hable para felicitarme me da mucho gusto, los que se que núnca se olvidarán de mi cumpleaños son mis seres queridos y mi familia =). No soy de las que esperan un regalo así que si me llegan a dar uno, me encanto. No me gusta hacer las cosas por compromiso, simplemente porque no me gusta comprometer a la gente.
Recuerdo que de niñas mis amigas y yo platicábamos que edad tendríamos para el año 2000, en aquellos años de la infancia ya nos sentiríamos viejas cuando llegara dicho año. Pero estábamos acostumbradas a ver a las mujeres de 30 años ya todas canosas, con arrugas, tristes, cansadas ya de la vida y mínimo con 4 hijos.
Ahora que estoy viendo el otro lado de la moneda me siento plena, llena de vida, con ganas de hacer muchas cosas, claro que no soy aquella linda chica con hermosas piernas y un hermoso cabello largo y negro (de jóvenes todos somos lindos). Pero tengo a mi favor los principios inculcados por mi familia, valores reales, hoy olvidados por muchos, “lo leído y lo escribeido” y la experiencia de la madurez, mis canitas ya pintadas, ahora rubia la chica jajajaja.
He hecho lo que he deseado y con mucha responsabilidad, he viajado, comida, bailado y soñado lo que he querido, me he casado ante Dios, como todo sueño de cualquier princesa, le cumplí a mis padres, he tenido un hijo maravilloso, fruto del amor del que era en aquellos años mi esposo, un niño esperado, deseado y amado por todos.
Me he rodeado de amigos, pocos pero verdaderos, siempre están y compañeros de trabajo de los cuales he aprendido millones. Tuve la fortuna de tener dos mamás y dos lindas hermanas, admiro a las mujeres luchonas, trabajadoras y que no esperan a que un hombre les resuelva la vida aunque lo tenga a su lado.
Me ha tocado vivir sin internet y sin un celular y la vida era más excitante, si te enojabas con el novio, tenías que esperar a que te llamara o llamarlo por teléfono a su casa….¿se imaginan el desespero?, pero como les digo era algo emocionante, ahora se enojan y contentan por mensajitos. Me toco jugar en la calle con mis vecinos, disfruté y amé los 80, soy ochentera de corazón. Amo la tecnología con el respaldo que te da el saber vivir sin ella.
Porque los 40s son los nuevos 30s no puedo quejarme de nada “sería un pecado diría mi mamá” ya que he hecho, comido, amado, perdonado y renacido a mi gusto, como el ave fénix., porque las cosas buenas toman tiempo. Gracias a Dios, a mi familia, a mi hijo, a todos los que están conmigo y a la vida, que me ha dado tanto, perfecto distingo el negro del blanco como dice la canción. Amo lo que tengo y valoro a mis seres queridos. Mi hijo es mi alegría mayor sin dejar de lado mis deseos y sueños, porque algo que nunca debemos de dejar de tener…SON SUEÑOS.
Y mi vida continúa!!!!
ANA MARIA!!!!





